CALAVERA DE MANUEL AÑORVE.
ttchv
La muerte llegó a Acapulco.
Vino al Puerto a buscar novio
pues le dijeron que Añorve
es más guapo que “El Tenorio”
Me conviene, razonó,
pues con esa trayectoria
si lo ligo, de seguro
que seré gobernadora.
Con su Acapulco de 10
conquistó su corazón.
Empacó su minitanga;
compró el pasaje de avión.
Cuando aterrizó en el Puerto
pensaba que, de seguro,
encontraría una ciudad
ejemplar, de Primer Mundo.
Pero en el paisaje urbano
algo le era conocido:
los baches que siempre ha visto,
que todo mundo ha sufrido.
Tomó un taxi y se atoró
en el embotellamiento
que se propicia en las obras
que empezó el Ayuntamiento.
¿Qué pasó?, dijo la muerte.
¿Y el Paso Bicentenario?
Ya es noviembre, debería
estar todo terminado.
De por sí los ciudadanos
se opusieron a ese puente
¡Cuántas molestias y gastos
por gusto del presidente!
Y… ¿por qué lo recortaron?
¡Igual que el de Aguas Blancas!
¡Puro atole con el dedo!
¡Puros engaños y trampas.
Encontró sumido al Puerto
en un horno. Qué calor.
¡Que se bañen, porque hay agua!
Añorve lo prometió.
Pero supo la calaca
que por allá en la Jardín ,
llevan ya meses sin agua,
y es lo mismo por aquí.
Pensó la muerte que Añorve,
para ser gobernador,
tendrá que cumplir el 10
que en su campaña ofreció.
Fue a verlo al Ayuntamiento
pero ya no lo encontró
supo que su pretendido
fue avorazado y traidor.
Qué pena, dijo la parca.
Debió seguir con su cargo,
cumplir con lo prometido
porque el pueblo es muy fijado.
Debió aclarar toda cuenta
que pendiente se encontrara.
Ejemplo: lo de Paulina,
lo de Cruz Roja…Capama.
Ahora ya perdió ante todos.
Ya saben que no termina.
Hoy, pa ser gobernador
se tendrá que ir a la China.
Lo pensó mejor la muerte
y se puso a coquetear.
A ver si a un Ángel costeño
logra, tal vez, conquistar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario